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Investigación de Felipe Pérez García demuestra que el método de aislamiento de estas vesículas influye directamente en la calidad de ovocitos y embriones, abriendo nuevas oportunidades en biotecnología reproductiva.
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Optimizar la producción in vitro de embriones bovinos es uno de los principales desafíos en biotecnología reproductiva. En este contexto, el trabajo desarrollado por Felipe Pérez García, quien obtuvo el grado de Doctor en Ciencias mención Biología Celular y Molecular Aplicada de la Universidad de La Frontera, aporta evidencia clave sobre el rol de las vesículas extracelulares en este proceso. Bajo el título de “Evaluación del efecto del método de aislamiento de vesículas extracelulares pequeñas del fluido folicular sobre la producción in vitro de embriones en bovinos”, la investigación tuvo como objetivo comparar dos métodos de aislamiento —ultracentrifugación y cromatografía de exclusión por tamaño— y determinar su impacto en los procesos celulares y moleculares involucrados en la generación de embriones. Entre los principales hallazgos, el estudio evidenció que el método de aislamiento condiciona el efecto biológico de las vesículas extracelulares. Ambos enfoques mostraron beneficios, pero con efectos complementarios, lo que permitió mejorar significativamente la calidad de los ovocitos y embriones obtenidos in vitro. Estos resultados abren la posibilidad de aplicar el uso dirigido de vesículas extracelulares para optimizar programas de reproducción asistida en bovinos, incluyendo estrategias de mejoramiento genético y transferencia embrionaria. Asimismo, el conocimiento generado podría proyectarse hacia otros modelos de interés biotecnológico. La tesis fue desarrollada en el Centro de Excelencia de Biotecnología en Reproducción (CEBIOR) de la Universidad de La Frontera. Durante su formación doctoral, el investigador registró 5 publicaciones WoS, 2 manuscritos sometidos y 21 participaciones en congresos nacionales e internacionales. Biotecnólogo de formación en la misma casa de estudios, Felipe Pérez García ingresó al programa de Doctorado en el año 2021. Sobre su proceso, destacó el aprendizaje continuo y el desarrollo de habilidades para enfrentar desafíos experimentales, aspectos que considera fundamentales para su proyección profesional en el ámbito científico. “Lo más relevante fue el aprendizaje continuo, particularmente el desarrollo de habilidades para enfrentar los desafíos del trabajo investigativo, abordar las dificultades experimentales y reconocer la relevancia de los resultados obtenidos, lo que se reflejó en un crecimiento profesional y personal y que ahora, tras finalizar el doctorado, constituyen herramientas clave para mi desarrollo futuro”, finalizó diciendo el nuevo graduado del Programa. |





